Flor de cempasúchil

La flor de cempasúchil,  distinguida también como la flor de los muertos, clavelón de la India o clavel chino, es la flor que brota de la planta tagetes erecta, original de México.

La tagetes erecta  es una planta anual, su altura oscila entre los 30 a 110 cm, el inconfundible aroma proveniente de las flores de colores amarillos y anaranjados que brotan de esta planta, hacen que sean ampliamente cultivadas en jardinería.

Se pueden encontrar en su estado silvestre en varias regiones de México como en Chiapas, Puebla, Oaxaca, Sinaloa, Jalisco, México, Morelos, Veracruz, San Luís Potosí  y Tlaxcala.

La palabra cempasúchil  proviene del náhualt (idioma principal de los aztecas, pueblo indígena de México) y se denominaba antiguamente como cempohualxochitl que significaba veinte  (cempohualli) y flor (xochilt) y se interpreta como la flor de 20 pétalos.

Historia del cempasúchil

Flor de cempasúchilEl uso y manejo de la tagetes erecta  data de antes de la conquista, en las civilizaciones prehispánicas, aunque se tiene muy poco registro arqueológico acerca de su uso en comparación con otras especies de la misma familia.

El termino náhuatl cempoalxóchitl, era usado para referirse a distintas especies de flores, esto también involucra tanto a la tagetes patula, como tagetes lucida, tagetes lunulata, tagetes erecta, tagetes tenuifolia, tagetes peduncularis y tagetes elongata.

Este hecho complica la diferenciación entre una especie y la otra en la historia, pese a esto, parece que las tagetes erecta eran llamadas primordialmente con esta expresión.

Durante algunas celebraciones o ceremonias en las civilizaciones prehispánicas se acostumbraban a ofrecer numerosas flores a los dioses, como expresión de honor a través de ramilletes, o las utilizaban en collares y guirnaldas para las personas de autoridad, para ello se encargaban de seleccionar las flores más bonitas y llamativas.

Eran muchas las flores seleccionadas para estos rituales, en el arte de la civilización azteca se puede encontrar representaciones de la tagetes erecta, ejemplo de esto, se puede hallar un monolito en el que formaban parte del tocado de la diosa Coyolxauhqui.

Con la llegada de los españoles a México crece la documentación de esta planta, sus usos medicinales y su uso en las ceremonias. Para el siglo XVI se comenzaron a incluir en los herbarios europeos las plantas del género tagetes dentro de las categorizaciones o clasificaciones.

La leyenda del cempasuchil

Existe una leyenda acerca de la flor de cempasúchil. En ella se relata la historia de dos jóvenes aztecas enamorados, Huitzilin y Xóchitl.

Leyenda del cempasuchilEstos dos jóvenes se conocieron de pequeños, solían divertirse y disfrutar la compañía del otro. Con el pasar de los años como es natural se enamoraron perdidamente uno del otro.

Se dice que todas las tardes solían recolectar flores para llevárselas al dios del sol, Tonatiuh, el cual les sonreía desde las alturas por las ofrendadas entregadas. Juraron amarse para siempre incluso luego de la muerte.

Al llegar la guerra los amantes tuvieron que alejarse, pues el joven Huitzilin tenía que ir a luchar en ella. Con el tiempo llego la triste noticia de que habían herido a Huitzilin y finalmente este había muerto.

La pobre y bella Xóchitl quedo devasta al oír la notica, decidió subir la montaña e implorarle al dios del sol que la uniera por siempre con su amante fallecido. Tonatiuh conmovido, lanzo un rayo del sol que llegó hasta Xóchitl y que al tocar a la joven la transformo en una hermosa flor de colores tan intensos que recorvan al sol mismo.

Al poco tiempo llego un colibrí que con un blando cariño se situó en el medio de la flor. En el momento que pasa esto la flor que había permanecido cerrada se abre hermosamente mostrando sus 20 pétalos y dejando en el aire un intenso aroma.

Se dice que este colibrí era Huitzilin que se había transformado para reunirse con su eterno amor. Mientras que existan los colibrís y las flores de cempasúchil estos amantes podrán encontrarse hasta el final.